“Si a García Márquez le gusta escribir historias de un hombre y una mujer que se aman, perfecto; a nosotros nos gusta escribir historias de dos hombres que se aman”. Luis Aguilar, escritor.

No hay identidad sexual natural, sólo identidad construida. El discurso de lo sexual dentro de la literatura es una temática que toma fuerza conforme se crean obras literarias dirigidas o encaminadas hacia una escritura queer, o bien hacia una visión homosexual.
Jóvenes escritores que han dedicado algunas de sus páginas u obras a esta problemática y que participaron en el II Encuentro de Escritores Jóvenes del Norte de México Ellos nos hablan de lo que han observado durante este proceso de consolidación de la literatura homosexual, que en la actualidad es creada por artistas homosexuales o heterosexuales.

Luis Aguilar, escritor regiomontano, nos indica que la literatura homosexual está latente y al mismo tiempo presente, sin embargo, no ha trascendido hasta dar lugar a un grupo. A pesar de ello, conforme se han realizado ensayos críticos, la literatura homosexual ha dado grandes pasos y se ha logrado colocar como una ruta literaria, quizás no recurrente, pero si tomada en cuenta.
“Me atrevo a decir que no ha tracendido. Me parece que está viva, latente y se está moviendo. Creo que la literatura tiene que ser medible, y que a partir de ahí debe haber separaciones muy sanas sin negar las cosas, porque no podemos negar que existe una literatura gay, como no podemos negar que existe una raza negra dentro de los territorios africanos”.

El hecho de crear literatura gay en un país conocido como machista, afirma el también periodista cultural, es un factor que ha despertado un miedo dentro de la sociedad, ya que existen creencias que plasman un rechazo hacia este tipo de escritos.
“Hay una especie de miedo en la sociedad ante la posibilidad de leer este tipo de escritura. Somos una cultura muy machista todavía, y muy poco igualitaria, no tolerante, porque yo no soy superior a nadie para tolerarlo.

“No necesitamos tolerancia, necesitamos una cultura de igualdad y equidad, y eso conlleva muchos problemas dentro de la escritura homosexual. Tenemos que aprender a vivir con lo diferente, y en la medida de lo posible tenemos que visitar la escritura homosexual. Si a García Márquez le gusta escribir historias de un hombre y una mujer que se aman durante toda una vida, perfecto, a nosotros nos gusta escribir historias de dos hombres que se aman quizás no toda la vida, pero si una noche entera”.

El concepto de literatura homosexual se ha venido manejando a partir de la década de los setentas en México, y actualmente su rumbo no está claramente determinado, sino que se distingue por su temática, eso lo asegura el ganador del Premio Latinoamericano de la Juventud Edición México 2005, Oscar David López.
“Lo más importante es que se ha ido creando un mercado que quizá aún no está consumado, pero que es posible que en años futuros ya no sea solamente el concepto lo que venda, sino los nombres de los autores, permitiendo que sea aún más abierta la conceptualización de la literatura. Para el autor de la novela Nostalgia del lodo, no sólo depende de los escritores el que la literatura homosexual o gay trascienda, sino también de las casas editoriales. “No todas las editoriales publican ese tipo de temas”, explica el escritor.

La tendencia homosexual está presente en el mundo literario, afirma Sergio Téllez-Pon, y añade que existen autores que en lugar de enfocarse a la literatura gay lo han hecho hacia la literatura conocida como queer, esto significa que les permite ir más allá de los límites establecidos por los géneros sexuales tradicionales, forjando un inimaginable mundo de ideas, un ejemplo de ello es el trabajo del escritor Téllez-Pon, originario de Baja California.
“La tendencia homosexual está presente, pero a mí me gusta más la tendencia queer, porque ahí no importa si la ruta es heterosexual, homosexual, trasvesti, trasgénero o lo que sea. A mí me gusta crear una obra literaria que transgreda y que vaya más allá de esos límites de la sexualidad normativa. Puede haber una tendencia homosexual en estas letras, pero eso quedará superado en un tiempo más”, explica Sergio.

Sin duda, esta literatura ha estado activa en los últimos años y afirman los escritores entrevistados que seguirá vigente. Sin embargo, quienes estén pensando dedicarse a este tipo de literatura, tendrán que enfrentarse a grandes obstáculos, nos dice el escritor Omar Bravo.
“Siempre hay un dicurso oficialista. Es indudable la línea de ideas que domina al mundo. Todavía hay provincias con una tradición en cuanto a la razón moral ante esta apertura”.

El escritor joven se encuentra con la barrera que impone el discurso heterosexista, asegura Bravo, “legitimándose por múltiples instancias a nivel cultural, religioso e incluso, familiar”, declaró el escritor proveniente de Sonora.

¿Qué es el mundo queer?

La teoría queer –raro, en inglés– afirma que la orientación sexual y la identidad sexual o de género de las personas son el resultado de una construcción social y que, por lo tanto, no existen papeles sexuales esencial o biológicamente inscritos en la naturaleza humana, sino formas socialmente variables de desempeñar uno o varios papeles sexuales.

De esta manera, la teoría queer rechaza la clasificación de los individuos en categorías universales como “homosexual”, “heterosexual”, “hombre” o “mujer”. Además, y en contra del concepto clásico de género, que distinguía lo “normal” (en inglés regular) de lo “anómalo” (queer), esta teoría afirma que todas las identidades sociales son igualmente anómalas.

Pensadores como Roland Barthes, Jacques Derrida, Julia Kristeva, Michel Foucault y Judith Butler, exploraron las formas en que una determinada distribución de tareas, atributos y roles entre los sexos se difunde a través de textos que simulan proporcionar nada más que una descripción, mientras que los orígenes de sus manifestaciones sociales son diversos, entre ellos, el movimientro de gays y lesbianas, que podrían considerarse los más cercanos a los queers, no han proporcionado ni los antecedentes teóricos ni el modelo de un compromiso político. Quizá sea más correcto señalar que el movimiento queer viene de la teoría queer y que ésta es heredera del feminismo.

Publicado en el periódico Milenio por Irene Torres López

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s