—¿Lo disfrutaste? —preguntas. —¡Mucho! —te
contesta ella. Sonríes desde tu inmaterialidad,
feliz de que esa bellísima mujer traicione
todas las noches a su marido con la misma
fantasía.

Armando Alanís

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s