El azar de las perforaciones


Poema de José Carlos Becerra

Puse las manos donde mis guantes querían,
puse el rostro donde mi antifaz podía revelármelo;
mi única hazaña ha sido no ser verdadero, mentir con la conciencia de que digo la verdad,
mirar sin aspavientos mi existencia, desfigurada por lo que la hace vivir,
rodeada por lo que tiene de centro, de membrana interior.

He utilizado la palabra amor como un bisturí,
y después he contemplado esa cicatriz verdosa que queda en lo amado y en el amante,
y esa cicatriz verdosa brilla también en estas palabras,
y en mi mirada también pueden sentirse los bordes carnosos y finos
de esa cicatriz, de esa estrella sin fuego.

La noche ha pasado hacia el mar,
ha pasado llevándose mis antiguas estatuas,
y yo vi cómo borraba también el burbujeante silencio de los conspiradores,
de los héroes que extraviaron su heroísmo al nacer, al ser héroes por primera o por última vez.
La noche se desliza entre los barcos anclados,
y el gran velo del trópico, como un cuerpo a la deriva, cae sobre nosotros;
cae con lentas oleadas de insectos, y el calor es una lengua obscena
que lame por igual los cuerpos de los vivos y de los muertos.

Vuela la noche sobre el mar y del mar regresan los últimos pájaros,
la luz de los faros se unta a la dureza de esas aguas oscuras, se extiende sobre ese ritmo arrebatado a otra vida,
y con un movimiento impreciso, el sueño de la tierra
levanta los remos.

¿Dónde podría yo estar diciendo la verdad?
¿De qué antifaz arrancaría yo mi rostro para probar el dolor de mi mentira?
¿De qué rostro arrancaría yo mi antifaz para probar la tela de mi vida,
la gran envoltura de lo que me rodea?
Pero la vida es la gran respiración de la muerte,
el ruido de las pisadas de nuestras propias hormigas.

Se hunde la noche en los rostros y en las palabras,
el trópico extiende sus calientes y húmedas mantas sobre mi corazón.,
y una respiración pausada de agua podrida, una fresca dulzura de sapos, envuelve a las cosas.
Y es el vaho de la piedad, la gran religión del desacuerdo con el amor y con las macizas exploraciones del odio,
lo que enciende sus lámparas veladas, sus frases veladas, sus caricias veladas.

Y yo toco aquello que tal vez me corresponde, que tal vez me alimenta, que tal vez me devora;
yo palpo la dureza y la blandura de mi alma, no con mis manos
sino con mis guantes; mis falanges de cuero, mis uñas de gamuza exploran la verdad
como una apariencia temporal de la mentira, y exploran la mentira como un túnel
por donde hacemos pasar la verdad.
Todo yo me sorprendo, todo yo me designo;
este descubrimiento es ventajoso, mis manos no existen, existen mis guantes,
las aguas de la Historia me llegan a los labios, me suben a los ojos,
son el caldo de cultivo apropiado para interrogar dentro de él a Dios,
la bañera donde los enfermos cabecean confundidos con su enfermedad,
donde los héroes respiran dolorosamente confundidos con sus estatuas.

Mis guantes exploran mis manos,
en la humedad del trópico exploran la sequía deslumbrante del desierto,
palpan los grandes glaciares entrando en el océano con la serenidad de las grandes catástrofes.
Las hojas podridas se enternecen con esta exploración, los mosquitos escoltan el anochecer,
la realidad se desviste en sus lámparas.

La noche baja al mar, en los manglares de detiene la luna,
¿quién oye ese rumor de insectos en la caliente y húmeda noche?
¿Quién oye ese rumor de cuerpos encontrados en la memoria, en el sudor del alma, en el chasquido de la nada?

Esta indagación sólo podrá ser realizada por el artificio,
el antifaz irá trasplantando el rostro, los guantes tendrán a su cargo la creación de las manos,
la mentira abrirá un túnel bajo lo que llamamos real, pondrá en entredicho la dureza de ese piso.
Sólo así mi tacto será más vivo,
y mi respiración dará menos vueltas para encontrarse con mi alma,
o con aquello que pregunta por mí, si es que algo pregunta por mí.

¿Quién escucha este zumbido de insectos en la caliente y húmeda noche?

También la luz de los faros ha sido contagiada por el rumor inarticulado de esas aguas, por lo corrosivo de ese movimiento.

Pero hay un rumor de remos, hay un rumor de remos;
debemos escucharlo con atención.

Presenta La frontera del narco


Entrevista a Sanjuana Martínez

En los últimos años, decenas de libros se han publicado respecto al narcotráfico en el país. Desde textos periodísticos hasta la novela negra, los temas del narco ha estado no sólo presente en los medios de comunicación, ahora también en la lectura obligada de quienes buscan entender el momento actual de México.

Y un libros más que se une a esa lista de “narcolecturas” es La frontera del narco. Un mapa conmovedor y trágico del imperio del delito en México, de la periodista Sanjuana Martínez.

El libro fue presentado en la pasada Feria Internacional del Libro Monterrey 2011, y en entrevista para LA ROCKA la también escritora dice por qué es necesario seguir dando a conocer obras de esta índole.

“México necesita hacer un recuento de su actual guerra contra el narco porque hay mucho silencio y hay muchas cosas que no se están contando. Es necesario tener espacios de libertad y voces independientes de periodistas que cuenten lo que los grandes medios a través de Iniciativa México censuran.

Periodista independiente y crítica del gobierno de Felipe Calderón, Martínez asegura que la “estregia fallida” del Presidente lo único que trajo es la “notoriedad de la desigualdad y la falta de distribución de la riqueza”. Por ello, menciona, mientras haya pobreza seguirá existiendo el narcotráfico y todo lo que respecta a la actividad criminal.

En la Frontera del narco, Sanjuana cita que “si antes había siete cárteles, ahora hay más de catorce; si antes existía una docena de grupos delincuenciales funcionando a su alrededor, hoy hay un centenar; si antes había 100 muertos, hoy hay 10 mil; si antes ocurrían 400 secuestros hoy hay 4 mil. Es la multiplicación del crimen organizado y la tragedia”.

Lo anterior, explica, fue debido a una mala planeación de estrategia, de ahí que aún sigan dando a conocer a policías y autoridades involucradas con el narco. Sin embargo, detalla, lo más notorio es cómo la ciudadanía se ha volcado a encontrar buenos y malos, un aspecto que lejos de beneficiar al país lo ha dañado al grado de convertir a sus ciudadanos en seres humanos ciegos ante el dolor de los demás.

“La línea divisoria entre buenos y malos no está tan clara. Nos habían hecho creer, cuando inició esta guerra, que los buenos estaban por parte del Estado, es decir, el Ejército, la Policía Federal y la Marina, pero nos hemos dado cuenta  que esos buenos se han convertido también en verdugos igual que el crimen organizado, para combatir con sus mismas estrategias.

“¿Qué hay detrás de un sicario de 18 años? Evidentemente estamos ante una actitud maniquea por parte del Estado en hacernos creer que  los buenos son ellos y los malos son los  otros. No es así, hay una mezcla absoluta y en cada actor de esta violencia hay un nombre, una apellido, una historia de vida que es importante conocer”.

Para Sanjuana, no sólo las actividades de los criminales son inciertas, ya que “Las actividades del Ejército, la Marina y la Policía Federal están cubiertas por la sospecha”. A la autora de Manto púrpura. Pederastia clerical en tiempos del cardenal Norberto Rivera Carrera, le resulta demasiada coincidencia que gracias a ‘llamadas anónimas’ el Ejército y la Marina localicen “narcofosas” con más de 50 cadáveres o “narcocinas”. Además, cuestiona: “Nos dicen ‘en un enfrentamiento entre militares y sicarios murieron 25 sicarios’. Si fue enfrentamiento, ¿por qué no mueren militares? Eso no es un enfrentamiento, eso es una ejecución extrajudicial”.

La Frontera del narco, muestra el mapa del dolor en las ciudades fronterizas acechadas por el crimen organizado, e “intenta equilibrar las dos violencias, tanto la del crimen organizado, como la violencia del Estado”, ya que, declara su autora, la población civil es la que permanece enmedio. La que siempre pierde.

A la par de platicar con LA ROCKA sobre su libro, la periodista también habló sobre dos aspectos más: los nuevos periodistas y la época electoral. Ésto declaró:

Los periodistas que vienen:
“El periodismo es una gran profesión, es una profesión que nos retribuye mucha satisfacción y hay que ejercerla con valor, defendiendo el derecho de información de los ciudadanos, que es un derecho de todos. Los jóvenes se van a enfrentar con un campo de trabajo mucho más exigente.

“Si asesinan a tantos periodistas, es que sí es una profesión de riesgo, pero es una profesión en riesgo que requiere gente joven llena de energía, de aire fresco. Esta profesión también necesita renovarse porque hay mucho farsante. Es muy importante que venga gente joven a querer contar las historias, a querer romper los cercos de silencio, a querer hacer una nueva forma de narrar el periodismo y la vida cotidiana en la que estamos”.

Época electoral:
“Hay mucha incertidumbre y un nivel alto de decepción. Es muy lamentable que el sistema político tenga que volver a las catacumbas con el PRI, porque es lo que nos están vendiendo. Es como una tragedia,es el retroceso y la involución.

“Ahorita en muchos estados de la República es el narco el que está quitando y poniendo autoridades y será el narco el que finalmente tendrá un papel preponderante en las próximas elecciones. Está más empoderado con esta guerra. Lo que no sabemos es quién quiere que gane, aunque ya sabemos quien quiere que gane Televisa… El narco seguramente tiene una penetración importante en estas próxima selecciones para la financiación de las campañas”.